Es difícil considerar una separación como un hecho beneficioso para las personas. Sin embargo, existen parejas en las que los integrantes se causan mucho daño entre sí, ya sea físico o psicológico. En este caso, la separación resulta beneficiosa.

El daño físico y psicológico

Resulta realmente muy difícil y desgastante sobrellevar una pareja en la que existe daño físico o psicológico recurrente.

Si bien el daño físico puede parecernos el peor, el daño psicológico puede marcarnos tanto como un golpe. Los insultos, el maltrato, la falta de respeto y la desvalorización del otro, es algo realmente doloroso para quien lo padece.

La infidelidad puede marcarnos muchísimo, hasta el punto de no permitirnos reconstruir nuestras vidas sentimentales.

Si ambos tipos de daños son recurrentes, es decir, si se producen de manera repetida, decimos que la separación resulta beneficiosa, ya que imposibilita que estos daños sigan produciéndose.

Cómo sacar el mayor beneficio de una separación

Las separaciones pueden ayudarnos a aprender mucho acerca de nosotros mismos, acerca de qué cosas nos hacen daño y de cómo hacemos daño. Esto será de gran ayuda a la hora de reconstruir nuestras vidas sentimentales, siempre que uno esté dispuesto a aprender de la separación y asumir sus propios errores.

Los siguientes son algunos de los puntos a tener en cuenta:

  • Cuando la separación se produce por daño físico, es importante buscar ayuda para solucionar el problema de ira y violencia del individuo. Si no se soluciona este problema, la separación no ha sido totalmente beneficiosa.
  • En separaciones por infidelidad, es importante el compromiso de la persona infiel a terminar con su relación de infidelidad antes de separarse. Esto ayudará a solucionar el problema de la infidelidad, en caso contrario, la separación no sirve de nada.
  • Es importante, luego de transcurrido un tiempo, hacer un balance de la separación y determinar conclusiones. Esto es de fundamental importancia, si lo que desea es crecer en base a la separación.