Archivos de Agosto, 2011

10 Ago 2011

¿Está bien no divorciarse por los niños?

El divorcio es una situación difícil de enfrentar para todas las partes de la familia. Muchas veces las crisis matrimoniales pueden superarse, pero otras simplemente terminan en divorcio.

Cuando hay niños de por medio, la situación puede variar. A veces, aunque ambos cónyuges son conscientes de tener un matrimonio infeliz, deciden no separarse para no dañar a los niños. Pero ¿es realmente beneficiosa esta decisión?

La percepción de los niños

Una pauta que puede aproximarnos a responder la pregunta anterior, es que los niños no deben vivir en un constante campo de batalla.

Las mujeres u hombres que deciden soportar a su cónyuge sólo para que los niños no salgan dañados de un divorcio, se condenan a una vida de infelicidad y frustración. Esto repercute directamente de forma negativa en los niños.

Cuando desaparece el respeto y el amor, y en su lugar aparecen los reproches, ambos cónyuges sufren mucho, como así también sufren los niños, quienes viven en un clima tenso y triste.

Aceptar el fracaso

Muchos matrimonios en realidad no pueden aceptar que han fracasado e interponen a los niños como una excusa para no afrontar el fracaso de su matrimonio. Esto no beneficia a nadie. Los niños sufren mucho al ver que sus padres se han vuelto enemigos y ambos cónyuges, al no aceptar el fracaso y acceder al divorcio, eliminan sus posibilidades de darse otra oportunidad, condenándose a sí mismos a una vida de frustración y desamor en la cual toda la familia resulta dañada.

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03 Ago 2011

Los cinco desencadenantes más comunes de divorcio

Existen muchísimas causas y factores que influyen de manera simultánea en una separación. Sería difícil enumerarlos a todos debido a la diversidad de personalidades que puede haber en una pareja.

En este artículo nos interesa hacer hincapié en los cinco desencadenantes más comunes de divorcio.

Las cinco causas más comunes de separación

A continuación se nombran las cinco causas más comunes de separación y divorcio:

  • Mala elección. Muchas veces las personas manifiestan haberse dado cuenta tarde de que la persona con la que se han casado no es la correcta, es decir, de que han hecho una mala elección.
  • Problemas de dinero. Los problemas económicos o el mal manejo del dinero por parte de la pareja pueden acarrear serios problemas y peleas que muchas veces desencadenan el divorcio.
  • No aceptar el sacrificio. Muchas veces se cree que el matrimonio no necesita de sacrificios para prosperar. En realidad, es necesario que ante las adversidades uno o ambos cónyuges cedan, para resolverlas en armonía. El matrimonio conlleva un cierto sacrificio.
  • Problemas de violencia. Tanto la violencia física, como la verbal, son causas muy comunes de divorcio. En estos casos puede sufrir toda la familia, dejando marcas para toda la vida.
  • Infidelidad. La infidelidad es otro de los grandes causantes de divorcio. Cuando se descubre una infidelidad, o cuando quien es infiel dedica menos tiempo al cónyuge por su infidelidad, es muy probable que advenga el divorcio.

La marca de los padres

Si bien el divorcio no es algo “heredable” de padres a hijos, muchas veces puede influenciar negativamente en los cónyuges, la separación de padres o de amigos.

Cuando un niño experimenta la separación de sus padres, conoce con ella la indiferencia, el desamor, la agresividad y la frialdad que puede existir entre dos personas. Todo esto puede influir de manera negativa en las relaciones matrimoniales del futuro.

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