Dicen que guerra avisada no mata gente. Así muchas parejas que se casan buscan establecer ciertas condiciones en su matrimonio. Así cuando alguna de estas se presenta puedan divorciarse con causa justificada. ¿Qué tan efectivo es esta manera de matrimonio con causas de divorcio predefinidas? La inseguridad, propias experiencias y las experiencias ajenas parecen justificar las causas de divorcio predefinidas y a veces más vale prevenir que lamentar.

Hasta que las causas de divorcio nos separen

Suena un poco bizarro y fuera del contexto de las leyes pero considerando al matrimonio como un contrato entre dos personas es posible que exista un matrimonio con causas de divorcio predefinidas. Algunas pueden ser de las muy lógicas y entendibles como pero algunas otras pueden ser solamente exageraciones para el resto excepto para tal pareja.  Estas causas de divorcio predefinidas son una extensión a detalle de las leyes que aluden condiciones insoportables para uno de los cónyuges. Podemos mencionar entre las más comunes la falta de higiene, mal aliento, descuido personal (maquillaje y peinado), modales, condición económica, ronquidos por la noche, política, deportes, etc.

Razón a las causas de divorcio

Este tipo de matrimonio con causas de divorcio predefinidas responde a múltiples razones. Primeramente, la compatibilidad vista desde un punto de vista muy personal de parte de uno de los cónyuges: “Estoy contigo hasta que suceda esto contigo… o si te comportas de tal manera…”. Luego vienen las experiencias propias cuando tras una relación anterior se generó un patrón de persona que se quiere evitar como futura pareja. Tercero, las experiencias ajenas. Ya sea de un familiar cercano o lejano, una amistad, las noticias, etc., muchas parejas jóvenes que se inician en e matrimonio visualizan su divorcio mediante causas de divorcio predefinidas.

Un matrimonio que comience pensando en las causas de divorcio predefinidas, inicia con mucha inseguridad de parte de los cónyuges, sin embargo queda de ellos aprender a sobrellevar sus propias condiciones ayudándose mutuamente a superarlas.