La República Dominicana es un destino de viajes favorito por muchos turistas que buscan un poco de sol en medio del Caribe. Adicionalmente también lo es para aquellos ciudadanos dominicanos o extranjeros que vivan fuera de la República Dominicana y que deseen divorciarse de una manera rápida mediante el Divorcio al vapor.

Nada nuevo en divorcio

El divorcio al vapor tiene sus orígenes en la ley Nº 142, promulgada el 4 de junio de 1971. Mediante esta ley, un divorcio al vapor sirve para divorciar a aquellas parejas extranjeras o dominicanas que no vivan en el país y solamente si el divorcio es de mutuo consentimiento. El divorcio al vapor es una forma rápida de divorciarse, como mencionamos de mutuo consentimiento, eligiendo y otorgando competencia a los tribunales de la República Dominicana.

Divorcio al vapor es la salida rápida

Por lo regular se recurre a esta para evitar el engorroso tema económico. Como el Divorcio al vapor se trata de un divorcio especial de mutuo consentimiento, las parejas que acuden a ella prefieren manejar lo económico en su país de residencia. Las razones en realidad pueden ser muchas, pero en resumen evitan tratarlas ante los tribunales dominicanos. Lo que si se debe tomar en cuenta antes de solicitarlo es investigar si su país de residencia o Estado (en caso de los Estados Unidos) reconozca como valido el proceso de divorcio al vapor de la República Dominicana.

Los requisitos para acceder al Divorcio al vapor son mínimos. Se requiere al menos de la presencia de uno de los cónyuges, presentar el acta de matrimonio debidamente legalizada, acta de nacimiento de los hijos, poderes hacia el abogado representante, realizar el acta de convenciones y estipulaciones, traducción y legalización de los documentos. Luego con todo listo se procede con el divorcio al vapor.

El proceso del divorcio al vapor en la República es, en estos tiempos, una manera rápida de dar fin al matrimonio bajo la modalidad de divorcio de consentimiento mutuo.