El divorcio es un hecho muy doloroso para las personas en cualquier etapa de la vida. Sin embargo, en cada etapa los conflictos que acarrea un divorcio van cambiando, según las situaciones.

El divorcio en la tercera edad es un fenómeno que va en aumento en la sociedad actual. En el siguiente artículo hablaremos acerca de este fenómeno y sus posibles causas.

Un fenómeno en aumento

Antiguamente, las personas que atravesaban la tercera edad no se separaban o, al menos, existía un número muy inferior de parejas mayores que optaban por la separación.

En la actualidad, la situación ha cambiado mucho, tal vez debido a la independencia económica de la mujer, como al cambio cultural en cuanto a normas sociales y morales.

Además, en la actualidad, los obstáculos que impiden que una pareja se disuelva son inferiores a los que existían antes, lo que también favorece a las rupturas matrimoniales.

Posibles causas del divorcio en la tercera edad

Resulta muy difícil hablar de las causas de cualquier ruptura matrimonial, ya que cada pareja es singular, con sus virtudes y sus defectos propios. Sin embargo, cuando hablamos de divorcios en la tercera edad, podemos citar algunos factores que podrían favorecer al divorcio.

A veces las parejas se centran demasiado en sus hijos y en la familia, descuidando y olvidando la relación de pareja existente. El problema se evidencia cuando los hijos se van de la casa y la pareja vuelve a convivir en soledad. A veces, en este momento, los cónyuges no reconocen a la persona con la que han convivido durante tantos años.

Algunos psicólogos opinan, contrariamente a la situación anterior, que el problema en una separación luego de que los hijos se independizan, existía con anterioridad. El abandono de los hijos del hogar familiar, sólo les da la libertad para decidir acerca del futuro de su pareja.