Falta de higiene – Motivo de Separación y Divorcio

Todo ser humano presenta por lo general dos perfiles de comportamiento y hábitos, afuera y dentro del hogar. En el proceso del enamoramiento y noviazgo solemos mostrar el perfil de comportamiento externo al hogar. Pero es en el matrimonio donde suelen revelarse ciertos detalles como la falta de higiene que en el peor de los casos pueden motivar la separación y el divorcio.

El origen de los hábitos del cónyuge

Las costumbres y hábitos de cada cónyuge son el producto de años de convivencia familiar y de cada entorno social con el que tenga contacto durante la infancia, juventud e incluso durante su adultez. Así que cuando llegamos al matrimonio o convivencia cada cónyuge puede ver en el otro aquello que no pudo apreciar afuera, en los espacios públicos o durante las visitas familiares. Entre estos detalles, la falta de higiene.

Falta de higiene en el cónyuge

Por lo general son los hombres que mayormente presentan grandes índices de falta de higiene que las mujeres. Pero esta situación puede ser opuesta también. Entre las situaciones más frecuentes de falta de higiene tenemos: falta de limpieza bucal (no cepillarse y mal aliento), malos olores (en los pies, axilas o la ingle), oídos sucios, uñas descuidadas (pies y manos), etc. Estos hábitos también se pueden presentar en la mujer en casos excepcionales. Muchas de estas condiciones no solo se pueden deber a una falta de higiene sino que son el producto de alguna enfermedad como la micosis, problemas con el hígado, etc. Sin embargo higiene no solo significa bañarse, sino que abarca muchos aspectos que favorecen la salud en general y nos permite poder coexistir con los demás sin causar molestias.

Confrontación frontal al problema

La vida en pareja implica practicar la tolerancia entre cónyuges. Sin embargo cuando esta llega a su límite máximo se piensa en la separación o el divorcio. En caso de falta de higiene de parte de uno de los cónyuges, se debe confrontar la situación mediante el diálogo. El siguiente paso es el seguimiento sin causar hostigamiento. Todo esto para transformar los hábitos originales del cónyuge y que permita que fluya la armonía familiar.

Recuerde que antes de pensar en la separación o el divorcio es bueno intentar solucionar los problemas de falta de higiene ayudándose mutuamente o solicitando ayuda con un especialista en familias.

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