El hecho de separarse es doloroso y angustioso para todas las partes de la familia, desde los cónyuges hasta los hijos.

Todo padre estará dispuesto a hacer lo imposible para que sus hijos no resulten afectados por la separación de sus padres, pero muchas veces esto es difícil de lograr y los niños muestran signos de angustia.

Algunos signos de la angustia en los niños

Dependiendo de la edad y de la madurez de los hijos, estos pueden manifestar las siguientes reacciones:

  • Angustia, ansiedad y miedo. Pueden manifestarse a través de la falta de concentración en los niños.
  • Trastornos del sueño y/o de la alimentación. El insomnio, las pesadillas y algunos trastornos de la alimentación pueden aparecer, dejando en evidencia la angustia de los niños.
  • Llanto recurrente. Los niños pueden llorar a cada rato y sentirse descargados y tranquilos luego de cada episodio de llanto.
  • Deseo de juntar nuevamente a sus padres. Puede que los niños manifiesten muy a menudo a sus padres sus deseos de volver a verlos juntos.

Reacciones según la edad

A modo general, mencionaremos a continuación las reacciones más habituales que se han observado en niños de diferentes edades.

  • En los niños más pequeños: al no poder entender lo que sucede, las reacciones más comunes en los niños más pequeños son las corporales, como vómitos, dolores abdominales o dolores de cabeza.
  • En los niños algo más grandes: pueden sentir culpa por la separación, apareciendo episodios de depresión y agresividad.
  • En los niños mayores: al creer entender todo, puede desencadenarse una hipermadurez. Pero cuidado, esto no es bueno, ya que el niño tal vez pretenda sustituir al cónyuge ausente.