La crisis económica disminuye el número de divorcios

La crisis económica que se vive no solo en Europa sino en otras partes del mundo ha provocado que el número de divorcios disminuya en los últimos años. Uno de los factores principales es lo difícil que resulta actualmente el mantener dos viviendas. Analicemos los contras de pensar en el divorcio con la actual crisis económica.

Afrontando la crisis juntos pese a las diferencias

Cuando la relación entre una pareja no esta bien, no hay situación económica buena o mala que la desmienta. El problema conyugal existe y la crisis económica puede incluso empeorar el panorama, si no ha sido ésta la causa principal por la que el divorcio se ve como única solución. Sin embargo, no siempre es tan fácil ejecutar el divorcio. La ley estipula que en caso de que el divorcio ocasiones una desigualdad económica en uno de los cónyuges el otro puede recibir una asistencia hasta que pueda encontrar un trabajo y mejorar su condición económica. Pero cuando los ingresos de cada cónyuge por separado son limitados, se puede pasar las de Caín.

Un divorcio implica gastos desequilibrantes

Para comenzar si una pareja de cónyuges se quiere divorciar, no basta con decir no vamos más y punto. El proceso del divorcio es caro ya que se debe pagar los honorarios del abogado (o abogados), cubrir los gastos por trámites y poder costear un doble gastos tanto en vivienda, alimentación y servicios. Quienes no han dado marcha atrás han logrado el divorcio pagando un alto costo y un retroceso no solo económico sino social.

La crisis económica no ha servido para solucionar los problemas conyugales de una pareja pero de alguna forma a mitigado el número de solicitudes de divorcio en España (como referencia).

Foto: feriadeldivorcio.com