Cuando en una pareja las cosas no van bien durante largos períodos de tiempo, hay muchas opciones por las cuales optar: seguir adelante tratando de superar la crisis, buscar ayuda profesional o el divorcio.

El divorcio es una opción que trae muchas consecuencias. Las personas que se divorcian sufren consecuencias de distintos tipos.

Consecuencias emocionales del divorcio

El hecho de cursar un divorcio no es fácil para las emociones, el tiempo compartido con el cónyuge, el plan de una vida compartida con el otro, el amor, la familia, todo se derrumba causando mucho dolor.

Si hay niños, es muy doloroso el hecho de que tengan que vivir con uno de los cónyuges. Además aparece el miedo a que el divorcio repercuta en ellos de forma negativa.

El fracaso matrimonial, debido a múltiples factores, es la causa del divorcio, y para las personas todo fracaso es doloroso.

Consecuencias económicas del divorcio

Las consecuencias económicas del divorcio pueden repercutir en ambas partes. Una de las partes tendrá el cuidado de los niños, mientras que la otra tendrá que colaborar económicamente con ello.

Además, una de las partes de la pareja saldrá económicamente desfavorecida del divorcio, lo que hará que le cueste más reanudar su vida en términos económicos.