Las discusiones en todas las relaciones humanas son un hecho normal que, en su justa medida, pueden ayudar a las personas a superar situaciones y crecer tanto individual como colectivamente.

En las relaciones de pareja, las discusiones suelen darse con el mismo fin, pero a veces llevan a peleas, dificultando la reconciliación entre sus miembros. Por eso, en el siguiente artículo vamos a contarte acerca de algunas cuestiones sobre las discusiones dentro de la pareja.

Discusiones buenas y discusiones malas

Las discusiones en la pareja son normales y necesarias, para enfrentar desacuerdos entre las partes. Cuando ambas partes de la pareja se escuchan y expresan sus opiniones, deseos y miedos, entonces lo más probable es que se llegue a un acuerdo, en el que uno o ambos cederán en algún aspecto, para satisfacer, en alguna medida, a ambas partes.

En aquellas discusiones en las cuales cada parte de la pareja sólo expresa sus deseos sin escuchar al otro, resulta muy difícil llegar a un acuerdo. Estas son las discusiones que hemos denominado “malas”, ya que no tienen la finalidad de llegar a un acuerdo, sino de buscar al culpable, a veces de forma agresiva.

Cómo facilitar la reconciliación

La reconciliación puede ser ayudada con buena voluntad, dejando de lado el orgullo. Es recomendable, ante una discusión, esperar un tiempo a que el enfado desaparezca, así se pueden pensar y evaluar mejor las situaciones y se puede tener la mente lista para escuchar y tratar de comprender al otro. Además, al reflexionar, podremos aceptar nuestros errores y pedir perdón, como así también tener la capacidad de perdonar al otro.