Existen muchísimas causas y factores que influyen de manera simultánea en una separación. Sería difícil enumerarlos a todos debido a la diversidad de personalidades que puede haber en una pareja.

En este artículo nos interesa hacer hincapié en los cinco desencadenantes más comunes de divorcio.

Las cinco causas más comunes de separación

A continuación se nombran las cinco causas más comunes de separación y divorcio:

  • Mala elección. Muchas veces las personas manifiestan haberse dado cuenta tarde de que la persona con la que se han casado no es la correcta, es decir, de que han hecho una mala elección.
  • Problemas de dinero. Los problemas económicos o el mal manejo del dinero por parte de la pareja pueden acarrear serios problemas y peleas que muchas veces desencadenan el divorcio.
  • No aceptar el sacrificio. Muchas veces se cree que el matrimonio no necesita de sacrificios para prosperar. En realidad, es necesario que ante las adversidades uno o ambos cónyuges cedan, para resolverlas en armonía. El matrimonio conlleva un cierto sacrificio.
  • Problemas de violencia. Tanto la violencia física, como la verbal, son causas muy comunes de divorcio. En estos casos puede sufrir toda la familia, dejando marcas para toda la vida.
  • Infidelidad. La infidelidad es otro de los grandes causantes de divorcio. Cuando se descubre una infidelidad, o cuando quien es infiel dedica menos tiempo al cónyuge por su infidelidad, es muy probable que advenga el divorcio.

La marca de los padres

Si bien el divorcio no es algo “heredable” de padres a hijos, muchas veces puede influenciar negativamente en los cónyuges, la separación de padres o de amigos.

Cuando un niño experimenta la separación de sus padres, conoce con ella la indiferencia, el desamor, la agresividad y la frialdad que puede existir entre dos personas. Todo esto puede influir de manera negativa en las relaciones matrimoniales del futuro.