El matrimonio es un vínculo que se cuida todos los días. Sin embargo, no es el único vínculo que debemos cuidar, ya que otros lazos, como los que nos unen con la familia de nuestro cónyuge, pueden traernos problemas futuros si los descuidamos, llegando en algunos casos a desencadenar el divorcio.

Algunos conflictos comunes

Uno de los conflictos tal vez más habituales que se dan en las relaciones con la familia del cónyuge, son los límites en cuanto a opiniones de la pareja se tratan. Muchas veces, tanto los suegros, como los cuñados, no manejan los límites a la hora de opinar acerca de cuestiones de pareja.

Sabemos que los padres, como los hermanos de nuestro cónyuge son personas sumamente importantes e influyentes en su vida, sin embargo hay cuestiones que debe manejar la pareja, sin la intervención de terceros.

Si bien las opiniones son libres, se debe mantener el respeto y el lugar que cada uno ocupa. El respeto es tal vez lo más importante entre las personas intervinientes en estas cuestiones. El cónyuge del familiar debe ser respetado, como así también dicha persona debe respetar a sus suegros y cuñados.

El mejor clima es el de respeto mutuo entre las partes, manteniendo charlas sinceras, libres de especulaciones y agravios. En este sentido, tenemos que tener en cuenta que no siempre vamos a estar de acuerdo con los pensamientos de la familia de nuestro cónyuge, sin embargo es esencial que todas las opiniones sean respetadas y que todas las partes puedan expresar libremente lo que piensan.

La importancia de una buena relación familiar

Parece difícil de creer el hecho de que muchas relaciones de pareja se disuelvan por conflictos con la familia del cónyuge. Sin embargo, la realidad nos muestra que esta situación se da repetidas veces.

Lograr una buena relación con la familia del cónyuge es esencial si desea tener una relación de pareja exitosa y sólida.