Con el matrimonio y las relaciones de pareja en decadencia, cada vez más mujeres deben afrontar el embarazo solas. Esta situación, como es de imaginarse, no es la ideal y acarrea consigo muchos conflictos a los que la futura madre tiene que hacerles frente.

El conflicto de la autoestima

La autoestima es una de las partes que puede verse perjudicada ante un embarazo en soledad. Los siguientes son algunos de los factores que pueden influir negativamente sobre la misma:

  • Cambio de vida. Muchas veces las madres, en especial si son jóvenes, se ven obligadas a abandonar sus estudios en busca de un trabajo. Esto cambia la vida que llevaban hasta este momento de un modo abrupto.
  • Problemas familiares. Muchas madres solteras jóvenes continúan dependiendo económicamente de su familia para criar a su hijo, por lo que muchas veces tienen que seguir acatando sus decisiones, sin poder decidir sobre la vida de su propio hijo.
  • Falta de tiempo libre. Las madres solteras muchas veces terminan abandonando aquellas actividades agradables, por tener que dedicarle tiempo a la casa, al trabajo y, por supuesto, a su hijo. Esto lleva a una sobrecarga en la que prácticamente no existe tiempo libre o de ocio.
  • Estigma social. Muchas veces las madres solteras se sienten discriminadas, de una u otra manera, por la sociedad, quien las deja de lado. Además, en otras ocasiones, las mismas madres son las que se aíslan por prejuicios personales o por miedo a ser rechazadas.

Criar a un hijo en soledad

Si bien muchas veces los padres se hacen responsables de los niños, la mayoría de los casos nos muestran hijos que conviven con sus madres, por lo que la mayor parte del tiempo es la madre quien cría al hijo.

Es muy difícil afrontar la crianza de un niño en soledad, en especial si se trata del primer hijo.

La situación se agrava aún más cuando la madre es joven y cambia su estilo de vida rotundamente.

Algunos de los errores que pueden cometerse en el camino son:

  • Sobreprotección del niño. Este problema se ve en madres jóvenes que han tenido que cambiar su vida a partir del embarazo. Esto puede crear una relación de amor y odio con su hijo, en el que la madre buscará sobreprotegerlo por miedo a rechazarlo (debido a que el niño ha sido la causa de su cambio de vida).
  • Hablar mal del padre frente al niño. Esto es un error muy común, en el que, tal vez sin darse cuenta, la madre puede influir negativamente en el desarrollo emocional del niño. Es importante tener en cuenta que el hijo, en la edad adulta, podrá sacar sus propias conclusiones.