Las relaciones matrimoniales, como las rupturas de parejas, pueden desarrollarse de miles maneras diferentes. Cuando de separaciones se trata, tal vez una de sus formas más extrañas, pero no por eso poco habitual, es la separación de aquellas parejas que deciden continuar conviviendo en el mismo hogar.

El factor económico como causa principal

Las crisis económicas que afectan los diferentes países del mundo, son una de las causas principales que favorecen estas extrañas situaciones en aquellas parejas que se han separado.

Muchas veces, cuando se acaba el amor y la pareja decide separarse, la crisis puede jugarles una mala pasada, impidiendo que la separación se realice totalmente. Ante situaciones de crisis económicas, muchas parejas sienten un impedimento económico para separarse, lo que lleva a una separación sentimental, en la cual las dos personas continúan viviendo bajo el mismo techo.

La nueva conformación del hogar

Las parejas que deciden continuar con la convivencia luego de la separación emocional, rearma la estructura dentro del hogar. Los dos integrantes comienzan a dormir en habitaciones separadas y establecen una especie de código de convivencia nuevo, diferente al existente antes de la separación emocional.

En algunas ocasiones, puede suceder que este nuevo código, como el nuevo espacio que tiene cada uno en la casa, lleve poco a poco a un replanteo de la separación, tal vez por errores que podrían haberse solucionado antes de la ruptura sentimental. Sin embargo, si el amor se ha terminado, no hay vuelta atrás. En esta última situación, el hecho de convivir bajo el mismo techo puede crear un clima realmente perjudicial para todas las personas que viven en el hogar.