24
Oct
2009

Los problemas económicos de los últimos tiempos debidos a la crisis, motivados fundamentalmente por el descenso de ingresos de asalariados, profesionales liberales y autónomos, estan produciendo un aumento, que alcanza ya el 30%, de las modificaciones de los acuerdos de divorcios y separaciones existentes en la actualidad. Estas peticiones que están surgiendo se refieren en su mayor parte a las sentencias judiciales que guardan relación con las pensiones alimenticias y son los padres lo que suelen solicitar una rebaja en las aportaciones económicas que han tenido que hacer frente hasta estos momentos.
Para los casos en los que se produzcan una rebajas sustanciales en las rentas, la ley permite realizar cambios de adaptación a esa nueva situación en los convenios de separación o divorcio. Esto hace que de nuevo estén acudiendo a los juzgados parejas de divorciados con el fin de que se reconsideren las pensiones alimenticias de sus hijos, además de las de sus gastos extraordinarios. Esta actitud incluye a parejas que en principio llegaron a un acuerdo mutuo y pacífico de separación y en estos momentos están creando un contencioso debido a tener reducidos los ingresos en estos tiempos, lo que está dando lugar a situaciones de agobio de padres o madres que por motivos de despidos laborales no cuentan con medios suficientes para afrontar los compromisos económicos con sus hijos como habían hecho hasta ahora.
La situación de las parejas que compraron la vivienda antes de casarse, firmando para ello hipotecas conjuntas y decidiendo separarse después, en estos momentos están afrontando un gran problema, por la imposibilidad de vender la casa o el piso, ni siquiera por el mismo precio al que lo adquirieron.
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Tags: acuerdos divorcios, crisis, hipotecas, pensiones, pensiones alimenticias, problemas economicos, sentencias judiciales, separaciones, viviendas
21
Sep
2009

Según los expertos y en datos publicados recientemente en Madrid por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), ya es el segundo año en el que la crisis económica que atravesamos influye directamente en el número de parejas que solicitan el divorcio. La considerable carga económica que conlleva una separación y los problema añadidos de venta de vivienda compartida difícil de resolver en estos momentos que atravesamos, por ejemplo, contribuyen enormemente a que las parejas que deciden en principio iniciar una separación o un divorcio decidan posponer esa determinación hasta tiempos económicos más adecuados. Según las cifras presentadas por el INE, durante 2008 se registraron en España alrededor de 120.000 rutpuras matrimoniales, un 13,5% menos que en el 2007. También, durante 2008, los divorcios alcanzaron el 92,5% de las disoluciones matrimoniales, frente al 7,4% de las separaciones y el 0,1% de nulidades matrimoniales. Siempre según el INE, la duración media de las parejas disueltas en España fue de 15,6 años y en matrimonios entre cónyuges de entre 40 y 49 años. También se ha comprobado que la edad media en las separaciones y divorcios ha sido de 41,7 años en las mujeres y de 44,2 años en los hombres.
En lo que se refiere a los matrimonios homosexuales, durante el año pasado se produjeron 116 disoluciones, de las cuales 69 fueron parejas que habían sido formadas por hombres y 47 casos de parejas formadas por mujeres.
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Tags: crisis, divorcio, divorcios, economia familiar, matrimonios homosexuales, nulidades matrimoniales, separacion, separaciones, vivienda compartida
13
Jul
2009

Las diferencias y los conflictos en la pareja suelen ser la principal causa de las crisis, las separaciones y los divorcios que surgen cada día.
Es normal que, como suele pasar en cualquier situación de convivencia entre personas, los matrimonios atraviesen, transcurrido el tiempo, por múltiples situaciones difíciles que posiblemente pondrán en peligro la continuidad de la relación. Los conflictos, desavenencias, problemas con los hijos y otras muchas situaciones similares que pueden surgir ponen a prueba el estado anímico actual de la pareja y sin duda pueden reforzar lazos, como ocurre en muchísimas ocasiones adversas en las que juntos deben vencer las dificultades, o bien empujarla hacia su ruptura a corto plazo.
Los principios de las parejas siempre son buenos y agradables, pero el paso del tiempo y los avatares de la vida suelen ir enfriando poco a poco la relación y a algo que es mucho peor, la incomunicación. Esta suele ser muchas veces la causante de que la pareja desemboque en una separación o en el divorcio. Si se adoptara una actitud contraria; es decir, si se hablara con claridad de los problemas que preocupan a cada uno de los cónyuges y se solicitara ayuda recíproca para resolverlos, posiblemente se salvarían muchos matrimonios a los que esa falta de diálogo arrastró hasta la ruptura total y el divorcio.
Las causas que pueden hacer que una pareja se separe o se divorcie pueden ser múltiples y variadas. Ya hemos hablado de la falta de comunicación, de las discusiones y de las repercusiones desastrosas que tienen casi siempre. Porque, tengamos en cuenta que las discusiones entre miembros de una pareja suelen ser destructivas en muchos casos. Pensar que siempre se tiene la razón, faltar el respeto al otro o no ponerse en su lugar para intentarlo comprender y, en general, la falta de deseo de buscar soluciones eficaces y la ausencia de diálogo hacen que se continúe con el problema, posponiéndolo y sin resolverlo en absoluto.
A veces, existen casos en los que alguno de los cónyuges tiene sentimiento de abandono y de soledad. Esta sensación surge, por ejemplo, cuando se dan situaciones de exceso de trabajo en un miembro de la pareja y falta de interés por la otra parte. Este sentimiento puede desembocar en muchos casos en la búsqueda de una solución fuera del ámbito conyugal e incluso llegar a considerar como un estorbo al otro o pensar que resulta un freno para el desarrollo personal.
La decepción es también uno de los males que acecha a cada pareja y muchos le achacan todos los problemas que van surgiendo. Este problema surge cuando se empieza a pensar que la persona que tenemos al lado no parece ser la misma que la que conoció y con la que se casó. Por ello, se produce una sensación de chantaje y de falta de admiración.
Por último, la rutina y la monotonía son como un cáncer para el buen funcionamiento de la pareja. El estar haciendo siempre las mismas cosas, conlleva siempre una falta de interés y una falta de ilusión hacia el otro, provocando en muchos casos una apatía y un deseo de romper con el otro para siempre.
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Tags: causas, conflictos de pareja, convivencia, crisis, diferencias, divorcios, hijos, incomunicacion, problemas, separaciones