Tag Archive 'soluciones'

21 Sep 2009

Cada vez menos divorcios en España, debido a la crisis económica

Según los expertos y en datos publicados recientemente en Madrid por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), ya es el segundo año en el que la crisis económica que atravesamos influye directamente en el número de parejas que solicitan el divorcio. La considerable carga económica que conlleva una separación y los problema añadidos de venta de vivienda compartida difícil de resolver en estos momentos que atravesamos, por ejemplo, contribuyen enormemente a que las parejas que deciden en principio iniciar una separación o un divorcio decidan posponer esa determinación hasta tiempos económicos más adecuados. Según las cifras presentadas por el INE, durante 2008 se registraron en España alrededor de 120.000 rutpuras matrimoniales, un 13,5% menos que en el 2007. También, durante 2008, los divorcios alcanzaron el 92,5% de las disoluciones matrimoniales, frente al 7,4% de las separaciones y el 0,1% de nulidades matrimoniales. Siempre según el INE, la duración media de las parejas disueltas en España fue de 15,6 años y en matrimonios entre cónyuges de entre 40 y 49 años. También se ha comprobado que la edad media en las separaciones y divorcios ha sido de 41,7 años en las mujeres y de 44,2 años en los hombres.
En lo que se refiere a los matrimonios homosexuales, durante el año pasado se produjeron 116 disoluciones, de las cuales 69 fueron parejas que habían sido formadas por hombres y 47 casos de parejas formadas por mujeres.

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13 Jul 2009

Soluciones posibles para la crisis de pareja

Gran parte de las parejas suelen atravesar etapas de diferencias y crisis. Sin embargo, lo verdaderamente importante es hacer evidente el problema, no negarlo e intentar que las dos partes se impliquen en él con el fin de solucionarlo juntos. Aunque ésta actitud parezca relativamente fácil cuando hay intención de encontrar soluciones, resulta sorprendente observar que muchas parejas carecen de estas habilidades para comunicarse e irremediablemente dan lugar a que los hechos se distorsionen. se creen malas interpretaciones de incidentes a veces sin demasiada importancia y que al final todo pueda desembocar en una separación e incluso en el divorcio de los cónyuges. Porque los problemas se deben tratar de forma directa, sin sobreentendidos y sin mal humor ni ironía, sacarlos a la luz en el momento que ocurran y no dejarlos ocultos o tratarlos cuando ya ha pasado demasiado tiempo.
Algo que debemos aprender es a disculpar y a perdonar, además de intentar evitar las discusiones innecesarias. Es frecuente mostrarnos demasiado susceptibles, molestarnos y enfadarnos por nimiedades. En vez de todo eso, procuremos sacar a la luz y potenciar la ternura hacia el otro, ya que las manifestaciones de cariño son realmente importantes para el buen funcionamiento de la pareja. También es fundamental comprender el punto de vista del otro sobre el tema tratado.
Otro punto a tener en cuenta es que es fundamental aceptar al otro miembro de la pareja como es, no como quisiéramos que fuera. Esto es importante para que se sienta aceptado y valorado como se debe. Para ello, resulta muy positivo resaltar sus cualidades y sus virtudes.
La monotonía es una gran mal para las parejas. Se puede luchar contra ella potenciando la creatividad y aportando interesantes novedades en la relación de pareja. Al principio, puede que esta actitud positiva nos resulte un poco difícil de conseguir; sin embargo, solo se trata de un ejercicio como otro cualquiera con el que conseguiremos sin duda grandes resultados, evitando en gran medida que todo acabe en una separación o en un divorcio que podía haber sido evitado.

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13 Jul 2009

Causas de los conflictos de pareja

Las diferencias y los conflictos en la pareja suelen ser la principal causa de las crisis, las separaciones y los divorcios que surgen cada día.
Es normal que, como suele pasar en cualquier situación de convivencia entre personas, los matrimonios atraviesen, transcurrido el tiempo, por múltiples situaciones difíciles que posiblemente pondrán en peligro la continuidad de la relación. Los conflictos, desavenencias, problemas con los hijos y otras muchas situaciones similares que pueden surgir ponen a prueba el estado anímico actual de la pareja y sin duda pueden reforzar lazos, como ocurre en muchísimas ocasiones adversas en las que juntos deben vencer las dificultades, o bien empujarla hacia su ruptura a corto plazo.
Los principios de las parejas siempre son buenos y agradables, pero el paso del tiempo y los avatares de la vida suelen ir enfriando poco a poco la relación y a algo que es mucho peor, la incomunicación. Esta suele ser muchas veces la causante de que la pareja desemboque en una separación o en el divorcio. Si se adoptara una actitud contraria; es decir, si se hablara con claridad de los problemas que preocupan a cada uno de los cónyuges y se solicitara ayuda recíproca para resolverlos, posiblemente se salvarían muchos matrimonios a los que esa falta de diálogo arrastró hasta la ruptura total y el divorcio.
Las causas que pueden hacer que una pareja se separe o se divorcie pueden ser múltiples y variadas. Ya hemos hablado de la falta de comunicación, de las discusiones y de las repercusiones desastrosas que tienen casi siempre. Porque, tengamos en cuenta que las discusiones entre miembros de una pareja suelen ser destructivas en muchos casos. Pensar que siempre se tiene la razón, faltar el respeto al otro o no ponerse en su lugar para intentarlo comprender y, en general, la falta de deseo de buscar soluciones eficaces y la ausencia de diálogo hacen que se continúe con el problema, posponiéndolo y sin resolverlo en absoluto.
A veces, existen casos en los que alguno de los cónyuges tiene sentimiento de abandono y de soledad. Esta sensación surge, por ejemplo, cuando se dan situaciones de exceso de trabajo en un miembro de la pareja y falta de interés por la otra parte. Este sentimiento puede desembocar en muchos casos en la búsqueda de una solución fuera del ámbito conyugal e incluso llegar a considerar como un estorbo al otro o pensar que resulta un freno para el desarrollo personal.
La decepción es también uno de los males que acecha a cada pareja y muchos le achacan todos los problemas que van surgiendo. Este problema surge cuando se empieza a pensar que la persona que tenemos al lado no parece ser la misma que la que conoció y con la que se casó. Por ello, se produce una sensación de chantaje y de falta de admiración.
Por último, la rutina y la monotonía son como un cáncer para el buen funcionamiento de la pareja. El estar haciendo siempre las mismas cosas, conlleva siempre una falta de interés y una falta de ilusión hacia el otro, provocando en muchos casos una apatía y un deseo de romper con el otro para siempre.

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