Nota de prensa
Cuando una pareja se separa, la estructura familiar se diluye, lo cual significa una pérdida para quienes transitan por dicha etapa. Este proceso genera diversas respuestas a nivel emocional y físico, ya que no es estático y requiere de tiempo y evolución sobre las herramientas internas y sobre el apoyo externo con que se cuente para enfrentarlo.
De ahí que sea importante reconocer lo que se está viviendo e iniciar con la superación de esta etapa.

¿Qué hacer para enfrentar el divorcio?

Para superar el divorcio, podemos seguir un esquema como el propuesto por el doctor Santiago Rojas, médico bioenergético especialista en duelo, que propone en su libro “El Manejo del Duelo”, un modelo terapéutico a través del logro de una serie de tareas enfocadas en la superación de esta experiencia.

Las actividades indicadas son las siguientes:

1. Reconocer la pérdida y aceptarla. Este paso se refiere a aceptar la pérdida de la pareja, aceptar que esa persona ya no estará cerca, no compartirá el hogar e incluso podrá iniciar una nueva relación. Aquí resulta de gran ayuda reconocer cada una de las actividades y los momentos en los que ahora se encuentra sin el otro. Cuando existen hijos, es un paso difícil, ya que significa el término de la relación conyugal y al mismo tiempo el fortalecimiento de la relación como padres durante el resto de sus vidas.
2. Expresar los sentimientos que acompañan la pérdida. Es necesario poder expresar lo que se siente, pues el divorcio genera sentimientos de tristeza, rabia, resentimiento, miedo y culpa. Esto puede producir alteraciones en la concentración, el sueño y la alimentación, además de que genera un estado de cansancio y confusión. El individuo tiene que exteriorizar los sentimientos de tal forma que no hiera ni haga daño a otros, especialmente a los hijos, lo cual debe hacerse en el espacio y el interlocutor adecuados.
3. Aprender a vivir sin el ex cónyuge. Hasta el momento de la separación, la cotidianidad se vive en pareja; se comparten las responsabilidades del hogar, de la crianza de los hijos, etc. Sin embargo, cuando esto se rompe y uno de sus miembros cambia de casa, ambos deben aprender a vivir sin el otro. Esto significa volver a organizar todo: horarios, rutinas y costumbres. Es normal que ambos sientan nostalgia pero para lograr esta tarea se requiere que cada uno organice su vida. Si hay hijos de por medio, debe tenerse en cuenta que es mejor para ellos si la vida continúa sin grandes cambios.
4. Recuperar el interés por la vida y por otras personas. Este es el final del proceso. Cuando el individuo ha superado el dolor de la separación, significa que ha logrado dejar atrás el pasado y puede mirar al futuro. Esto no significa que tenga que volver a casarse, pero sí que debe tenerse una actitud positiva frente a otros y frente a la vida.
Muchas veces estas tareas se van enfrentando en forma simultánea y lo importante es que cada una de ellas logre realizarse para que la persona supere completamente la pérdida. Lograrlo será de vital importancia, sobre todo si se tienen hijos, ya que ellos necesitarán de los recuerdos de la vida que tuvieron cuando sus padres estaban juntos, esto les ayudará a superar el divorcio.

Fuente: nosdivorciamos.com