El divorcio es una situación desencadenada por varios conflictos en la pareja, lo que a su vez trae consigo varias consecuencias. Mucho es lo que se habla acerca de las causas y las consecuencias del divorcio, de si es o no posible prevenirlo o anticiparse a él. Sin embargo, muchas de las cosas que se dicen no son más que mitos.

En este artículo vamos a desmitificar algunas ideas acerca del divorcio.

Las crisis matrimoniales y la falta de valores son causas de divorcio

Muchas veces se dice que cuando una pareja atraviesa crisis, con etapas infelices, acabará separándose. Esto no es así. Si bien puede suceder que una crisis lleve a la separación, esta no es la única consecuencia de ese tipo de períodos. Las crisis matrimoniales son etapas comunes que la pareja debe atravesar. Las crisis ayudan a crecer y a fortalecer a la pareja, aunque sus integrantes tengan que sufrir en el proceso.

Otras veces, se cree que la incidencia de separación en la actualidad ha aumentado a causa de la falta de valores de la sociedad actual. Esto no es totalmente cierto. Sin embargo, podemos decir al respecto que los valores sociales, como así también el rol de la mujer, en la actualidad han cambiado.

Actualmente, muchas mujeres deciden separarse cuando no soportan más una situación. Probablemente, estos casos en la sociedad antigua, en la que la mujer era desvalorizada y sometida, no habrían concluido en divorcio por la falta de valores asignados a la mujer.

Los divorcios se evitan con la llegada de un hijo

Muchos matrimonios conflictivos cuando se encuentran en la espera de un hijo, piensan que éste va a ayudar a solucionar sus problemas. Esto no es así. Un hijo en realidad, traerá más conflictos a la vida matrimonial. Piense en que, con la llegada de un hijo, la pareja deberá cambiar sus hábitos de vida. Por lo tanto, esta situación puede traer algunos conflictos extras.

Lo importante es, por un lado, enfrentar los conflictos. Estos sólo se solucionarán entre quienes se ha creado. Y, por otro lado, pensar en que no es bueno que el niño tenga que cargar con la responsabilidad de superar la crisis de sus padres.