Después de que la pareja se rompe, pueden tomarse dos caminos, que tal vez no sean de total elección. Uno es hundirse en el más profundo dolor, sin poder salir de él; y el otro, más alentador, es pensar en una vida nueva, llena de nuevas sensaciones.

Algunas parejas se separan porque creen que es lo mejor para los dos, otras rompen por decisión de uno de los lados. En ambos casos existe una desazón, un vacío.

Empezar de nuevo

Resulta realmente difícil empezar de nuevo cuando se han pasado muchos años compartidos con una persona. Muchas veces se cae en la depresión.

La depresión luego de la separación genera una pérdida de autoestima en las personas, quienes pueden llegar a quedar bloqueadas por esa experiencia de fracaso. Muchas veces, las personas que se han separado sienten miedo de volver a enamorarse, no soportarían otro fracaso.

Asumir el fracaso

El duelo por una separación dura un tiempo, variable para cada persona y para cada situación, pero se puede volver a empezar. Es importante asumir el fracaso, no negarlo.

Los fracasos son una parte de la vida tan importante como los éxitos, sólo que a veces se nos hace difícil asumirlos, los negamos sin poder superarlos.

Asumir las situaciones pasadas, aunque no hayan terminado bien, es una buena forma de empezar de nuevo, sin caer en la depresión.