La falta de comunicación es una de las principales causas de divorcio. Un matrimonio no es sólido cuando las líneas de comunicación fallan. No tendrás una relación efectiva si alguno de los dos no quiere discutir sus sentimientos, no habla acerca de los inconvenientes mutuos o personales, o se guardan resentimientos y se espera que el compañero descubra cual es el verdadero problema.

Los divorcios en general ocurren porque la gente no discute sus expectativas en detalle antes del matrimonio, y después de casados se sienten menos ganas de trabajar en él para mejorarlo y, en cambio, se prefieren soluciones rápidas en vez de sentarse a resolver los problemas de fondo. Incluso hay gente que determina divorciarse por razones triviales como puede ser el ronquido.

Aquellos que provienen de familias divorciadas tienen mas probabilidades de divorciarse que las personas que provienen de familias felizmente casadas. El divorcio puede parecerte una gran solución si has visto a tus padres pasar por esto.

La gente que se casa en edades entre los 23-27 años tienen más probabilidades de permanecer juntos que aquellos que se casan más jóvenes.

La gente que convive antes del matrimonio tiene mayores probabilidades de divorciarse que aquellos que no conviven antes del matrimonio.

En muchos casos, alguno de los problemas que causan el divorcio existieron en la relación de pareja mucho antes de que se casaran. Los problemas no se tuvieron en cuenta o fueron ignorados esperando que el matrimonio milagrosamente los solucionara.